domingo, 22 de noviembre de 2009

El Idealismo en la pedagogía

El propósito de la educación es transmitir la herencia cultural que refleja la verdad que fue progresivamente develada en el curso de la historia. El alumno puede acercarse al ideal emulando a su maestro, que lo guía en el análisis de las ideas. Los elementos de la mente son primarios para la educación. La educación debe guiar al aprendiz a captar las cosas mentalmente y en el uso de las ideas y conceptos ya que en estos encontrarán la verdad. El aprendizaje debe permitirles a los individuos el logro de la realización de la bondad y la verdad.

La verdad, la cual tiene carácter absoluto existe independientemente del individuo o de la sociedad en que éste vive. Por su naturaleza misma, algunos idealistas asignan excesiva importancia a los aspectos intelectuales y se ocupan poco de los problemas físicos.

El idealismo es la posición filosófica que afirma que el mundo exterior es una idea procedente de la mente del hombre o de un ser sobrenatural. Es una posición filosófica antigua que se considera que se inició con Platón. Su enfoque es racionalista o sea que tiene la tendencia a considerar el razonamiento deductivo como único método de conocimiento. Este método parte de los enunciados universales para llegar luego a proposiciones particulares.

La filosofía idealista ha ejercido gran influencia en la teoría y práctica pedagógicas. Sin embargo, desde el siglo XIX, el idealismo ha ido declinando en influencia en educación.

Los filósofos idealistas mostraron gran interés por la educación. Platón, por ejemplo, expresó sus ideas sobre los fines de la educación, el concepto curricular y la metodología a seguir en su libro La República.

Los idealistas consideraban que el principal fin de la educación debe ser la búsqueda de las ideas verdaderas. También creen que otro fin importante debe ser el desarrollo del carácter ya que la búsqueda de la verdad requiere disciplina y fortaleza de carácter.

Platón creía que la verdad no puede encontrarse en el mundo material porque este mundo es cambiable e imperfecto; la verdad se encuentra en el mundo de las ideas. La educación debe tener como propósito fundamental el llevar al estudiante a que alcance la sabiduría.

El ser humano es un ente finito con un potencial infinito; es un ser esencialmente espiritual. Por lo tanto, su formación o educación debe buscar la actualización o realización de esa substancia espiritual inherente a su naturaleza.

Publicado por:

Ziuleny Pereira

4 comentarios:

  1. Me ayudo mucho para mi tarea ,gracias ¡¡¡¡

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  2. Con el debido respeto. El artículo está bien estructurado, pero quisiera hacer algunas matizaciones. Hace mucho un catedrático de filosofía nos advirtió que tuviéramos mucho cuidado con las palabras sobre todo en todo en filosofía. Resulta muy común confundir la teoría de las ideas de Platón con el idealismo europeo de los siglos XVII, XVIII y XIX. Platón cree en la existencia de dos mundos: el mundo de la materia y el mundo de las ideas, pero el mundo de las ideas de Platón es tan externo al individuo como el propio mundo de la materia. En lo que hay que hablar en Platón más que de idealismo es de dualismo y recomendaba distinguir entre la teoría de las ideas de Platón o ideismo y el idealismo de signo cartesiano, empirista, kantiano o hegeliano. Porque el signo del idealismo es la creencia en que el conocimiento procede del individuo. Tanto Platón como Aristoteles creían en la verdad absoluta aunque de forma distinta. El hijuelo menor del idealismo en pedagogía será el constructivismo que cree que el individuo crea su propio conocimiento a partir de los fenómenos que cada cual aprende mediante una experiencia distinta en un proceso de cambio infinito. Lógicamente el idealismo atraviesa diversas etapas y muy posiblemente alguien como Kant se hubiese horrorizado de las consecuencias extraídas por sus seguidores.

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